Londres una noche de diciembre en el barrio Forest Hill. Un hombre llega a la casa de Sarah, que se encuentra con su hijo de seis años. Dice que es Stephen, su marido. Tiene, de hecho, su misma ropa y conduce el mismo coche. Pero Sarah está segura de que ese hombre no es Stephen.Comienza así una pesadilla para Sarah y su hijo, especialmente cuando el hombre desaparece sin dejar huellas y ella sigue sin tener noticias de su marido. Pide ayuda, pero nadie cree en su historia. Sólo una persona puede entenderla: Mark Behrendt, su amigo, el psiquiatra. Con él irá descubriendo, rápidamente, una trama tan envolvente como inquietante, en la que cada pista, y cada detalle, resultan vitales para sobrevivir.
¡Gracias a la Editorial Océano por el ejemplar!
Para aquellos que no lo saben, siento una profunda fascinación por los thrillers psicológicos. Es un género que no descubrí hace mucho pero que rápidamente se gano un lugar entre mis favoritos.
Para mi son esa clase de lecturas imprescindibles, ideal para los amantes del misterio y para aquellos que disfrutan tener el miedo y la expectación a flor de piel.
En la novedades de Agosto de la Editorial Océano me topé con Phobia por Wulf Dorn, un autor que había conocido con anterioridad cuando leí La Psiquiatra hace ya casi un año y del cual me quedé super enganchada de su enorme capacidad de jugar con la mente de los personajes y los lectores.
Este libro me duró sólo un día y medio así que se harán una idea del ritmo frenético con el cual se toparán; además los capítulos son muy cortos y cada uno presenta situaciones llenas de tensión, secretos y suspenso que te envuelven totalmente.
Me atrapó desde la primer página y lo solté solamente cuando tuve que dormir o comer.
El destino es como un guardagujas: une a la gente
y luego vuelve a separarla. Y, si le apetece, hace que acaben encontrándose ante
alguno de los andenes más inverosímiles, de un modo que ni en
sueños habrían imaginado.
Tiene un comienzo fuerte, lleno de tensión, lo que es un imán para los curiosos y un gran acierto por parte del autor.
A lo largo de la historia, Wulf Dorn juega con los temores y fobias de cada personaje empujándolos hasta el límite de su cordura y de forma paralela nos presenta varios misterios que se ciernen cada vez más sobre los protagonistas haciendo que éstos se asfixien en su propia angustia.
El desarrollo de Mark y Sarah, los personajes principales, fue estupendo; se logra apreciar a la perfección el carácter de cada uno, también podemos meternos en sus mentes y echar un vistazo a sus traumas y miedos más profundos, los que juegan un papel fundamental a lo largo del libro y que al fin y al cabo son los que le dan el nombre a la obra.
La pluma es fresca y precisa, lo que también aportó ligereza a la lectura. Dorn nuevamente sacó a relucir su talento para generar los giros inesperados y paranoia.
El final fue lo que más me gustó ya que a primera impresión parece que todo termina relativamente bien pero te dejan con un capítulo que transcurre tres meses después de que todo a 'concluido' y...te sueltan una bomba que me ha dejado con la boca abierta!








